


Y Fer dijo adiós a Mr. Kite en una noche inolvidable, llena de emociones, cariño y buena música. Con su capacidad desbordada de público, La Dama de Bollini brindó el marco perfecto para tres shows que sedujeron a la platea. Primero fueron Los Strawbyrds, piloteados por Carlitos Calandra y Matilde Argüeso, y su entrañable viaje a los años sesenta. Luego, el lugar se tiñó de romanticismo con los boleros de Martín Blanco. Y, como broche de oro, un vibrante concierto de Mr. Kite que significó la despedida de Fermín de la banda. Que empezó como suelen terminar sus shows, con una poderosa versión de "Back in the USSR" y siguió con otros once clásicos de Los Beatles y dos bises, que incluyeron una conmovedora "Something", a la que el solo de Fer le ha dado una marca distintiva. Fede Iribarren se ganó los elogios de la platea con una solidez en el bajo que se acrecienta concierto tras concierto. Joaquín arrancó suspiros de las más veteranas y felicitaciones de todos en una noche en la que su privilegiada voz se alternó con su renovada condición de simpático maestro de ceremonias. Y Federico Iribarren entregó uno de sus desempeños más inspirados como guitarrista líder, con una versión de "While My Guitar Gently Weeps" que sacudió el barrio. Nuestros amigos, como siempre, dijeron presente. Beba Armendares, Josefina y Juana Carpena; Vicky y Carola Iribarren; Dawn, Joaquín y Miguel Catulo; Adriana Schettini; Marcos y Guido Caruso, Gaby Jurevicius, Milos Deretich (nuestro inefable Martin Scorsese), Vero Chiaravalli, Pablo Gianera, Felipe Büigues, Elizabeth De Luca, Agustín Mártire; Cynthia della Costa y Ricardo; Vicky y Joaquín Echavarría, Marcelo Rodríguez Soaje, Alejandro Reca y Aída Frese, además de la hinchada fiel y bullanguera de Fer: Nazareno y Claudio Bernabeu, Vicky y Catalina Bonavita, Ramiro Blanco, Catalina Mancuso, Mercedes Remón, Catalina Basile y Luisina Subirachs. Fer se despidió entre aplausos y ovaciones, con felicitaciones, besos, abrazos y continuos pedidos de autógrafos. Y prometió, pese a su decisión de decir adiós, volver a Mr. Kite como invitado. Sea como fuere, fue una noche increíble para una banda cada vez más increíble (¿o acaso no lo es que sigamos tocando pese a todo?).
